Cuando la autoexigencia se vuelve desmesurada

Sandra Villanueva

ansiedad, autoexigencia

Tu autoexigencia puede ser el origen de la ansiedad y el vacío existencial que experimentas
La autoexigencia hoy día, está muy presente en este mundo donde todo es motivación, superación personal y sacar la mejor versión de nosotros. Somos muchos los que la estamos sufriendo sin saberlo. ¿Cómo podemos saber si somos autoexigentes y si esto nos está afectando?

Antes de mi proceso personal y de meterme a estudiar en profundidad sobre este tema, ni siquiera era consciente de que fuera autoexigente ni que esto fuera el origen de toda la ansiedad, desgaste y vacío existencial que sentía. 

¿Te suenan frases cómo estas?: “Esto no es suficientemente bueno”, “Podría estar mejor”, “Debería haber conseguido esto ya”, “Tendrías que ser el mejor”, “Puedo solo, no ne-cesito ayuda”, “Primero la obligación, después la diversión”. 

Estas y otras muchas frases son los pensamientos que abundan en la mente de una persona que es autoexigente. Aparentemente el tener este tipo de actitud es lo que nos puede llevar a estar motivados, a ser disciplinados, mejorar como persona, ver nuestros errores y mejorarlos… pero lo mencionado es el potencial de ser autoexigente y no la limitación que conlleva. 

Cuando la autoexigencia forma parte de tu identidad y es un mecanismo que se activa automáticamente una y otra vez, se convierte en una fuente de estrés, ansiedad, agotamiento, falta de autoestima y amor propio. Se convierte en un auto boicot, que por mucho que hagas, por más dedicación que pongas nunca lo consigues. 

Las personas autoexigentes, sentimos presión al no permitirnos cometer ningún error. Vivimos por la obligación y los demás, renunciando a disfrutar de los procesos, de la vida y de las relaciones por todo aquello que me digo: “Tengo que”, “Debería de”.

Es posible que no te consideres una persona autoexigente y perfeccionista porque ni siquiera seas capaz de darte cuenta de cuánto haces y cuánto te esfuerzas. Piensas : ¿Cómo voy a ser yo perfeccionista o autoexigente? Si lo que hago no es bueno, no es para tanto, hay miles de personas que lo hacen mejor.
También caí en esa trampa…

Detrás de la autoexigencia hay un mensaje grabado en tu subconsciente de que no vales tal como eres y tienes que buscar el reconocimiento. Toda esa exigencia y tu dialogo interno sirve para compensar y como protección emocional de esa sensación de no ser suficiente. 

Es mas que probable que la autoexigencia te lleve acompañando desde la infancia. De alguna forma percibiste en tu ambiente familiar que había que ser responsable, el mejor, no molestar a papá y a mamá porque bastante tenían ellos con sus problemas como para darles más tu. Aprendiste a cuidar de ti mismo, a no dar problemas, a ayudar a los demás y a olvidarte de tus necesidades para así ser querido. Te diste cuenta que cuando hacías algo bien y sobresalías eras visto y reconocido. 

Esta manera de percibir el mundo quedó instalada a muy temprana edad y a lo largo de tu vida, con todas las experiencias vividas, va reforzándose cada vez más creando una identidad de la que siento que no me puedo desprender. 

La autoexigencia es un círculo vicioso que se va retroalimentado. El nivel de autoexigencia es proporcional a la ansiedad y el vacío que sientes. Detrás de la ansiedad lo que hay es miedo. Miedo al fracaso, miedo a no ser suficiente, miedo al rechazo, miedo a no ser reconocido. 

Cuando aparece el miedo puede paralizarnos, aumentando nuestra ansiedad por hacer y activándose la frustración por no cumplir con lo auto impuesto. Es entonces cuando aparece ese vació existencial que no logro llenar por más que haga, sintiendo culpa y retroalimentando de nuevo el circulo de la autoexigencia.



Mi encuentro con la ansiedad, los estados depresivos y de frustración me llevaron a buscar respuestas. En mi proceso personal con Qilimbic conecté con este patrón de autoexigencia y pude llegar a los orígenes de este mensaje guardado en mi inconsciente. Pude liberar las memorias emocionales que me hacían pensar y sentir que yo nunca era suficiente. Conecté con mi niña interior, la abracé y sostuve. Le pude enseñar a quitarse esa coraza de que todo esta bien, de qué debe apañárselas sola y no mostrar su vulnerabilidad  y necesidades. Le enseñé que sí que es suficiente, que es un ser maravilloso con miles de capacidades y potenciales. 

Imagina poder liberar toda esa tensión que sientes, el cansancio físico y mental y ese vacío imposible de llenar… ¿Cómo sería tu vida?  

Te invito a encontrar una nueva forma de relacionarte contigo haciendo un proceso emocional, psicológico, físico y espiritual. Un proceso amoroso y amable. 

Sandra Villanueva
Terapeuta Master Qilimbic
@sandravillanueva_r

29 febrero, 2020

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