Ira reprimida

Fina Vallejo

ira

La ira es una emoción básica y universal que está presente en todos los seres humanos. Podemos utilizar diferentes palabras para denominar ese estado emocional: enfado, enojo, fastidio, frustración… pero en el fondo, y como origen de todas esas emociones derivadas, está la ira.

Es una emoción que muchos de nosotros llevamos dentro la mayor parte del tiempo, aunque a menudo no se reconoce como tal. Hemos sido programados para reprimir nuestra ira, ya sea justificada o no, simplemente porque se nos ha enseñado que la expresión de la ira no es una conducta socialmente aceptable. Si estás enfadado, ¿Por qué finges? Sí, sí, muchas veces finges, y no digas que no es así. En muchas ocasiones fingimos que estamos enfadados para guardar las apariencias y para mantener las formas, y eso, además de hacernos mucho daño, le da a los demás pistas sobre lo que puede hacer para dominarte y para imponerse. Hemos de aprender a canalizar nuestra ira, a no contenerla. El hecho de reprimir el enfado por completo puede tener consecuencias negativas, se puede desarrollar un autocastigo que puede llevar a la depresión. Las personas codependientes suelen lidiar con esta emoción; el hecho de convivir con personas con problemas de adicción les hace tener que reprimir sus sentimientos y su enfado constante y la ira reprimida está muy presente en sus vidas. 

Hay diferentes formas de abordar esta emoción que te permitirán entrar en contacto con ella y liberarla de manera controlada. Una de ellas es mediante el coaching límbico, herramienta que combina el potente método qilimbic activando la parte del sistema nervioso y energético donde se encuentran los impactos emocionales que no han podido ser procesados, liberándolos de forma definitiva, y el coaching teleológico que nos permite acceder  mediante preguntas poderosas a los bloqueos inconscientes. Otra forma potente de canalizarla es mediante el teatro terapéutico, se realizan ejercicios de liberación emocional que nos permiten experimentar la ira de manera consciente, y esto produce mucha sanación; se trata de ir canalizando esta emoción para gestionarla inteligentemente. 

La ira contenida puede causar graves problemas de salud. Los cuales, aunque aparentemente no estén relacionados, sí que lo están. Algunos de estos problemas son dolor de cabeza, problemas digestivos, insomnio, aumento de la ansiedad, depresión, alta presión sanguínea, problemas de la piel o problemas cardíacos (ataques al corazón, taquicardias). 

Es posible que nos sintamos bien al principio por haber controlado un ataque de ira para no herir ni ofender a nadie, pero luego probablemente vamos a arremeter contra otros que no tienen nada que ver, porque representan una pequeña amenaza para nosotros. No tienes la intención de hacerles daño, pero la ira cuece a fuego lento dentro de ti, y eso puede hacer que se evapore tu autocontrol. ¿Te has visto alguna vez en situaciones así?

Tomar conciencia de que la ira forma parte de nosotros es un primer paso importante, porque entonces podemos empezar a establecer límites saludables. ¿Estamos enojados por algo que están haciendo lo demás, o es la ira causada por una herida personal de nuestro pasado lo que nos está recordando? ¿Es debido a una inseguridad por nuestra parte, o la otra persona realmente nos está tratando mal?

Las respuestas a estas preguntas se descubren cuando nos enfrentamos a nuestra ira. Este conocimiento nos dará claridad para tomar buenas decisiones acerca de las relaciones que tenemos con los demás. Es posible que tengamos que dar un paso atrás para darnos cuenta de que los demás no son tan malos como creíamos. Hemos de tomar las riendas de nuestra vida y responsabilizarnos de lo que sí está en nuestras manos solucionar.

No se trata de vivir en un estado de ira constante, sino de no fingir que no existe. Es una emoción humana natural, y tenemos que darnos permiso para experimentarla. Solo así aprenderemos a expresarla sanamente y a evitar, no que no nos domine, sino que no aparezca.

 
Fina Vallejo
Coach límbico
https://www.finavallejo.com

15 marzo, 2020

Más artículos

Compártelo