Emociones en tiempos de cambio

Pamela Ramírez

miedo, ansiedad, dolor, incertidumbre

En estos días, el mundo entero se ha visto obligado a generar cambios, a adaptarnos al encierro, a nuevas rutinas, horarios, cambios laborales, despidos, pérdidas de negocios... y esto puede ser muy difícil de asimilar para cualquiera. Sin saber lo que viene ni cómo podremos sobrellevarlo.

Leí un cuento hace mucho tiempo que refleja el tipo de reacciones ante los cambios: “¿Quién se ha llevado mi queso?” de Spencer Johnson, ¿lo conoces? 

En este cuento están Kif y Kof, dos ratones que viven dentro de un laberinto, y también Hem y Haw, dos hombrecitos. Todos los días dan vueltas por el laberinto, buscan su comida en el mismo lugar, en la estación C, donde encuentran mucho queso y pasan los días disfrutando de la fortuna de tener su maravilloso queso.

Una mañana, uno de los ratones se da cuenta que hay menos queso en la estación C y que la calidad cambió. Su compañero notó algo extraño, pero realmente no le importó y las dos personitas ni se dieron cuenta. Hasta que un día simplemente todo el queso desapareció. Los ratones, ni tan sorprendidos, decidieron rápidamente salir a buscar queso a otra parte, sin preguntarse nada, solo desde el instinto, se fueron por el laberinto. En cambio, los hombrecitos sufrieron tal sorpresa que se paralizaron, comenzaron a cuestionarse el porqué, uno no entendía que pasó y se hacía mil preguntas y el otro se sentía muy molesto. Continuaron dirigiéndose a la estación C cada día, sin hacer nada diferente, obteniendo el mismo resultado, día tras día.

Después de un tiempo, Hem decidió salir a buscar queso a otro lugar y aventurarse, y a pesar del miedo y la incertidumbre, se atrevió a iniciar un nuevo camino, ya que sabía que no podía quedarse ahí. Trató de convencer a su amigo, pero no lo logró. Haw decidió quedarse, convencido que, si él encontrara otro queso, este no le gustaría lo suficiente, él quería ese queso que ya no existía. A Hem le costó dejar a su amigo, pero mientras avanzaba por el laberinto se sentía libre, más contento y creativo, abriéndose a imaginar nuevas oportunidades para él.

Este cuento refleja la actitud de las diferentes personas, y cómo enfrentamos la vida cuando nos impacta de golpe con cambios tan impresionantes y dolorosos como los que estamos viviendo hoy.

Hay personas preparadas para los cambios que les es fácil adaptarse, sienten incluso motivación. Hay otras que reaccionan un poco más cautas, pero cuando es necesario logran adaptarse rápido y actuar. A otras nos cuesta más, nos asusta salir de donde estamos, nos queremos quedar por si ocurre algo mágico y volvemos a seguir viviendo de la misma forma que antes, pero, aun así, a tientas y con temor, somos capaces de dar pequeños pasos, abriéndonos un nuevo camino, encontrando la forma de hacerlo. Y hay otras personas que se quedan atascadas en el miedo o el dolor, sin poder moverse, sin saber cómo salir de ese estado paralizante, y tal vez sin siquiera poder darse cuenta de que hay salida, limitando profundamente su vida, para ellas y para quienes las rodean. 

Es muy doloroso sentir que lo que ocurre afuera no podemos manejarlo, que no depende de nosotros y lo que se viene no tenemos cómo medirlo y menos controlarlo. Todo esto se hace muy difícil de integrar porque puede conectarnos con nuestros miedos más profundos, también con impactos que nos han marcado en nuestra vida y/o a generaciones que nos precedieron, entrando estado de supervivencia de muchas formas, por lo que no nos es fácil salir de ese lugar.

Es posible empezar a mover esta situación tomando consciencia, estando en el presente. ¡Entra en ti! ¡Céntrate para aceptar que no puedes cambiar lo que está pasando y así puedas comenzar a soltar el dolor y el miedo! Desde este nuevo lugar, podrás ir conectándote con tus recursos y adaptarte más fácilmente al nuevo escenario de tu vida. 

Si acoges lo que estás sintiendo, te atreves a mirar y a gestionar las emociones que bloquean tus intentos de tomar acción, podrás ir soltando las resistencias, los apegos, lo que ya no volverá, trabajando los duelos, las pérdidas económicas o lo que sea a lo que te estás aferrando hoy. Liberando el miedo a la incertidumbre, el riesgo a la falta de salud, a volver a estar desempleado, a tener que volver a empezar, todo esto te conducirá poco a poco a un lugar nuevo, porque quizás nada volverá a ser como antes, y de igual modo debes estar dispuesto a avanzar. 

Para poder liberar todas esas emociones que están alejándote de tu centro y haciéndote vivir desde el dolor y en constante estado de alerta, Qilimbic es la terapia de Liberación Emocional que puede acompañarte. Con solo algunas sesiones podrás sentir que eres capaz de sostener de una forma mucho más neutral lo que estés viviendo.

Libera tu sistema, ábrete a la certeza que, a pesar de todo, podrás adaptarte a los cambios de una mejor manera. Créeme que habrá más queso en otro lugar, habrá más posibilidades si decides ir por tu paz y mirar más allá de lo que hoy pueden ver tus ojos. 

La tecnología también puede ser algo a lo que has estado resistiéndote, porque todo aprendizaje implica salir de nuestra zona de confort y nos genera mucho stress. Sin embargo, en estos días de crisis, los trabajos, las universidades, colegios, las sesiones médicas y terapéuticas se están realizando por videoconferencia. Da un pasito ahora, abriéndote al cambio para tu vida, sin resistencias. Somos muchos terapeutas Qilimbic trabajando por la web con resultados maravillosos. Tenemos las herramientas y estamos preparados para sostenerte a través de la pantalla porque que tu campo y el nuestro están en sintonía, porque Qilimbic es conexión profunda con el otro.

¡Atrévete a experimentar Qilimbic por la web! Y permíteme acompañarte para que puedas soltar todo ese dolor y guiarte por el laberinto en busca de otras posibilidades que te harán sentir mucho más libre y abierta/o a oportunidades.

Pamela Ramírez R.
Máster Qilimbic
Sesiones por Skype / Pamela Ram

 

31 marzo, 2020

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