Para terapeutas: presentes o futuros

Laura Martínez Saura

terapeutas, coherencia, recursos

QILIMBIC en clave poética

En el primer artículo que compartí con vosotros, puse mi mirada poética sobre qué representa QILIMBIC para aquellos exploradores del ser. 

Hoy me gustaría poner la poesía al servicio de este texto para indagar sobre el sentido de representarnos como profesionales de este precioso método.

Algunos de mis interrogantes de hoy son los siguientes:

¿Cómo vivimos nuestro papel como Profesionales QILIMBIC? ¿Permitimos que fluya lo que en este momento está sucediendo entre la otra persona y nosotros? ¿Nos atrevemos a expresar en qué consiste este encuentro?

Yo he estado discurriendo sobre estos parámetros y me han sugerido unas imágenes poéticas que me apetece compartir. Voy a intentar deshacer el ovillo de mis pensamientos. Opinar qué creo que significa acompañar a las personas que lo deseen desde la Psicoterapia Avanzada QILIMBIC. Lo hago desde la humildad, solo con la intención de contribuir a dar un poquito más de consistencia al tejido terapéutico de este tapiz de colores. 

Definir qué supone para mí QILIMBIC es algo que puedo urdir con metáforas. Me inspiró la naturaleza, el mar, el arte y así fui hilvanando este lienzo.

Desde mi sentir, QILIMBIC es vivir con el corazón abierto. Es mirar a la persona que tienes al lado, conectar con su potencial y no con su defecto. Es respetar sus necesidades: silencios, emociones, gestos, secretos...  

QILIMBIC es ordenar el dolor del otro. Estar presente sin intentar convencer de lo que debería estar sucediendo. Es recordar que no sabes más que lo que te está expresando esa persona, porque de algo así se trata trabajar en equipo. Ella marca el camino y como terapeutas solo le ayudamos a encontrar el rumbo. 

QILIMBIC es andar al mismo ritmo sin ser el salvador de nadie. Quizás en algún momento, si aparecen demasiadas piedras en el trayecto, los terapeutas somos presencia. Actuamos como guías que facilitan que la persona vislumbre que el Poder de salvarse ya existe en sí misma. 

QILIMBIC es no forzar nada ni a nadie para que algo suceda. Es soltar todas las expectativas y acomodar nuestros pasos a los de quien confía en nosotros. QILIMBIC es un proceso de autoconocimiento. No siempre en una sesión se llega a saberlo todo. La clave es recordar que la certeza de coronar la cumbre no necesariamente es llegar arriba. A veces, quedarse en el prado es todo lo que uno precisa. Estar en paz con esto es llegar a mucho.
Ser profesional QILIMBIC es facilitar los atajos para que la persona se pueda acercar un poco más a ella misma. Sin prisas y sin presiones. Respirando sus pensamientos y sus emociones. En el paisaje reconocemos que todo lo que se necesita ya está ahí envolviéndonos en todo momento. Tan solo es necesario calibrar el foco del objetivo de nuestras cámaras para tomar la fotografía interna de la persona a la que ayudamos.  

QILIMBIC es aprender a navegar respetando los oleajes que provoca el viento: a veces es brisa sutil y otras veces es tormenta huracanada. En definitiva es  movimiento. Como profesionales

QILIMBIC estamos a bordo con todo y para lo que surja. Entregando nuestra atención más activa al navegante, ya que que cada ráfaga de sus emociones se puede presentar distinta. Le preguntamos “qué siente” o “qué pensamientos le acechan” en el momento justo. Es como si intentaramos mantener el equilibrio encima de una tabla de surf en un mar de emociones venideras. Es necesario aprender a remar en la dirección correcta para aprovechar la inercia de la oleada verdadera.  Y finalmente, acariciar su espuma en el momento cumbre.  

Desde QILIMBIC, posibilitamos a las personas que puedan recorrer muchos lugares. Les entregamos el pasaporte que les permita traspasar la frontera del entendimiento para conectar con lo más recóndito, íntimo y profundo del ser humano. Dejamos así, el espacio y el momento para que quien se atreva a explorar, tenga la oportunidad de ahondar en las asperezas y en las vulnerabilidades. Suavizamos los rincones más oscuros para dedicarles una mirada futura más amable y luminosa.
Recibir Psicoterapia Avanzada de QILIMBIC también es vaciarse. Y luego, aprender a esperar con tu cómplice para descubrir qué se puede construir con ese vacío. Solo en el silencio interno pueden brotar los recursos que son infinitos. 

Ser profesional QILIMBIC  es ser creativo con el arte que manifiesta aquel que lo acoge. Es ordenar sus versos para que la persona encuentre el sentido en el ritmo de sus pensamientos a través de lo que descubre. Es ir encontrando coherencia cardíaca a medida que la persona pueda respirar a salvo contigo. 
Ser profesional QILIMBIC es sembrar un campo de confianza mutua para ir recogiendo las miradas que atisban que un horizonte más amable es posible.


Laura Martínez Saura 
Profesional QILIMBIC. Psicóloga 
Sesiones on-line


 

16 abril, 2020

Más artículos

Compártelo