La relación contigo mismo. Pensamientos de ataque

Cristóbal Nebot

autoestima

La relación contigo mismo es la relación más importante de todas, lo sabes.

No importa como te relacionas con los demás y con el exterior; esto siempre será un reflejo de como te relacionas contigo mismo.

Los pensamientos de ataque son aquellos que llevan un juicio o etiqueta implícitos.

Son los pensamientos que tienes voluntariamente hacia ti o hacia el exterior ( y ya sabes que el exterior es un reflejo tuyo, por lo que de tener pensamientos de ataque hacia fuera, seguiría siendo hacia ti).

Los más comunes son los de autoataque, hacia uno mismo: “no valgo, no sirvo, no me lo merezco, debo esforzarme, este cuerpo no me gusta, que torpe soy, soy muy despistado, siempre me pasa lo mismo, soy perezoso, soy especial…” y un largo etcétera que puede ocupar demasiadas páginas.

Puede parecer que los pensamientos de ataque no molestan, que nadie sabe lo que piensas o puedes creer que no tienen ninguna repercusión, pero en realidad de lo que hablan es de culpa. Sí, siempre culpa.

Estos pensamientos de ataque que hablan de culpa van cayendo poco a poco en el subconsciente, y quedan allí hasta que tú estés preparado para atenderlos.

De no hacerlo, salen proyectados hacia el exterior en formato de conflicto o en el propio cuerpo (que también es exterior).

Al culparte, te atacas (usando el exterior)
Y al atacarte, tendrás que defenderte (del exterior).
LA CULPA ESTÁ EN TU INTERIOR, POR LO QUE TU TE HAS ATACADO.

Los juicios que emites en el presente, siempre, siempre, siempre son porque no te gusta algo de él. Quisieras que este momento fuera diferente de alguna manera y por eso lo juzgas, tanto si emites un juicio en relación a una situación o a una persona en concreto.

Ni tu pasado ni tu futuro existen en el subconsciente, puesto que allí siempre se vive en el presente.

De este modo, todos los pensamientos de ataque que mandas hacia ese tiempo que crees que es pasado o futuro, tu subconsciente los vive como presente, siendo entonces proyectados hacia el exterior.
Por eso siempre te pasa lo mismo.

Tienes que rendirte totalmente. Hacer un punto y aparte. Hasta aquí he llegado. O me acepto y me amo a mi mismo, o esto seguirá siendo un infierno.

Háblate y dite con compasión:
“Lo siento, no lo he sabido hacer mejor. A partir de ahora voy a aprender a amarme y a recordar Quien Soy.

Decido reconocer Quien Soy. Me ha dado miedo hacerlo, pero eso ha sido hasta ahora.

Me comprometo a conectar con Quien Soy. Sin importar el cómo y el cuándo. 

¡Basta de heridas! ¡Basta de juicios!

Y PERDONATÉ POR HABERTE HERIDO TANTO.
UN ABRAZO


Cristóbal Nebot
www.cristobalnebot.com






 

30 marzo, 2020

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