La extraña necesidad de una mujer

Yolanda Herrero Mor

qilimbic, mindfulness, conciliacion

Hace unos meses llegó a mi consulta una mujer.
Le pregunté en qué le podía ayudar y me habló de que pensaba en mudarse constantemente. A veces por elección y otras por obligación, había cambiado de residencia como 14 veces y otras dos de país. Había insatisfacción por sentir que no podía encontrar la casa que quería para su conciliación familiar y profesional.

Su sensación de no poder encontrar su lugar en el mundo no le dejaba vivir tranquila y disfrutar de lo que tenía.

Por lo demás, feliz como una perdiz. La persona que la derivó a mi consulta es una clienta psicóloga y por un momento pensé en qué le habría recomendado un psicólogo ante esta situación.

Quizá que dejase de buscar constantemente en Internet la casa de sus sueños, que no podía pagar, y se centrase en la preciosa familia que tiene.

No lo sé, de verdad, es puro desconocimiento. Le preguntaré a mi otra clienta psicóloga cuando tenga ocasión.

En otros tiempos, antes de conocer Qilimbic, hubiese utilizado el mindfulness como técnica para gestionar su emoción de insatisfacción, dejar de tener pensamientos repetitivos con el tema y desidentificarse de esa mujer que se cree que en el mundo no hay un lugar para ella.

Todo eso ayuda mucho, no sólo para este caso, sino para la vida en general. Cuando supe un poco más de su historia de vida y me contestó "desde siempre" a la pregunta ¿Desde cuando te sientes así? Tuve claro por donde iban los tiros.

Inciso sobre la historia de vida. Podría dividir en ese sentido a mis clientes en dos tipos:

1.- Los que vienen con ganas de contarte su vida para desahogarse, sentirse escuchados y entendidos (que todo eso sin más, ya es muy sanador).

2.- Los que ya han pasado por varios procesos terapéuticos y están hartos de explicar su culebrón.

En ambos casos se sorprenden cuando les digo que no vamos a invertir tiempo de consulta en que me cuenten su vida porque les voy a mandar un documento para que me expliquen, brevemente, por franjas de edad, los eventos y relaciones que emocionalmente les han marcado.

Se sorprenden y lo agradecen porque mis consultas salen muy a cuenta pero baratas no son. El caso es que la extraña necesidad de esta mujer tenía que ver con una cuestión que se forjó en su inconsciente antes de que ella naciera. Estas cosas suelen ser bastante limitantes.

Muchos de los que llegan a mi consulta hartos de explicar su vida en diferentes terapias, las sufren.

Qilimbic te permite trabajar con eficacia y resultados de libro a ese nivel tan profundo.

No conozco otra metodología que sea tan completa, rápida, eficaz y respetuosa. Es la propia persona la que a través de las técnicas, que conjugan cuerpo, mente y espíritu, la que recupera su equilibrio interno en función de su realidad interna.

Insisto; su realidad interna, no la mía, la suya. Si el mindfulness supone entre otras cosas el camino de vuelta a nuestra esencia, para mi Qilimbic es el atajo.

Las personas hacen en semanas procesos de autoindagación profundos que sólo meditando llevarían años.

Pero no es sólo que te des cuenta de lo que te estaba pasando, de lo que te limitaba, sino que puedes liberar la emoción que estaba anclando esa experiencia.

No sólo "respirartela". Con Qilimbic te la quitas de encima y recoges el verdadero tesoro que es el mensaje que había debajo de esa rabia, de ese miedo, de esa tristeza...

Cuando liberas la emoción, en vez de seguir gastando energía en gestionarla, de repente te sientes liberado y con más energía disponible para ti.

En el caso de esta mujer, el resto de su vida estaba bien y con tres sesiones semanales resolvimos el tema. Con la cuarta rematamos flecos.

Me agradecía mucho la ayuda por que ya veía cambios en su vida pero se quedó en plan... -¿ya está?, ¿esto es todo?- En ese corto pero intenso proceso buceó en esa parte más profunda de si misma y le supo a poco.

La última sesión fue el 20 de febrero. En este contexto de confinamiento, la semana pasada me mandó algún mensaje contándome de lo mucho que está disfrutando de estar en casa con su familia y blablabla (cosas nuestras). Lo relevante para ti es este mensaje que corto y pego.

"Yo no me esperaba estar en casa de esta forma como ahora y resulta que me doy cuenta que es una casa super agradecida y de repente también lo estoy. Gracias de nuevo por todo "



Yolanda Herrero Mor
Profesional Master Qilimbic
vivirmindfulness.com


 

04 mayo, 2020

Más artículos

Compártelo