De hombre a hombre: masculinidad consciente en tiempos de empoderamiento de lo femenino

Iván Martínez

autoestima, masculinidad, Qilimbic

En este artículo siento la necesidad de compartir acerca de un tema que me toca especialmente la fibra sensible. Me gustaría expresar una perspectiva, a lo que entiendo como “empoderamiento de lo femenino”, y como experimento esto desde la visión de un hombre para otros hombres, que puedan quizás sentirse identificados con ello.

Creo que estamos en un momento muy especial de nuestra historia como sociedad y cultura, en cuanto a la transformación de los arquetipos masculinos y femeninos. Antes que nada, me gustaría aclarar que cuando hablo de “masculino” o “femenino”, no me refiero a roles de género, ni a hombres y mujeres específicamente. Sino a polaridades o energías. A lo yin y a lo yang, lo solar y lo lunar, lo eléctrico y lo magnético, lo activo o lo pasivo, etc.

Desde niño, como imagino otros hombres podrán sentirse identificados, fui un niño muy sensible que, debido a los condicionamientos sociales y culturales, me vi obligado a intentar reprimir esa excesiva emocionalidad, para tratar de ajustarme a los roles que la sociedad establece como “masculinos”. Como hombres, se nos educa consciente o inconscientemente para ser fuertes, deportistas, activos, protectores, seguros de nosotros mismos (o intentar transmitir una falsa seguridad, no vayamos a ser vistos como maricones), a reprimir nuestras emociones como si fuéramos invulnerables. Como si la sensibilidad fuera un aspecto de débiles, de ser poco hombres, generando un gran complejo interior que tratamos de compensar con una máscara. ¿Quién no ha oído el topicazo de “los hombres no lloran”, alguna vez?

Construimos una identidad que refuerce que somos lo fuertes, seguros y productivos que la sociedad nos exige, quedando reprimida toda esa vulnerabilidad que también existe dentro nuestro. Precisamente, toda esa emocionalidad de nuestros niños internos, se trata de nuestra parte Yin, la conexión con “lo femenino”, con lo profundo, lo magnético, lo creativo. Un hombre que no ha sanado su feminidad interior, no puede realmente conectar con su parte masculina y activa en equilibrio. No se puede dar lo que no se tiene dentro, si someto y oprimo una parte de mí, probablemente someteré y oprimiré al otro en algún nivel, ya sea de forma consciente o inconsciente.

Bajo mi visón, aquello que nos hace hombres y mujeres adult@s de pleno derecho, no es tanto si nos ajustamos a un rol establecido por criterios externos. Es el ser capaces de hacernos cargo de nuestras partes más necesitadas, es el ser capaces de responsabilizarnos de nosotros mismos y nuestra propia vida plenamente. Y para ello, no queda otra que entrar en las EMOCIONES. Las emociones determinan el mundo relacional, si no nos hacemos cargo de nuestras emociones no podemos relacionarnos desde la madurez, el equilibrio, el respeto y la libertad, que promulga esta sociedad actualizada en la igualdad hacia la que nos dirigimos.

Aunque cada vez todo esto se va asentando y haciendo más obvio para todos, aún puedo observar, tanto en consulta como en los espacios de desarrollo personal, que por regla general aún hay muchas más mujeres que hombres. Lo femenino asociado a lo interior y emocional, lo masculino asociado a lo productivo y mecánico. 

Y aun así, es muy bello observar como la naturaleza tiende siempre a restablecer el equilibrio. Históricamente observamos como las mujeres, relegadas al rol de cuidadora y al sostén emocional de la familia. Ahora se levantan, dicen basta ya, se empoderan y empiezan a conquistar los espacios tradicionalmente ocupados por hombres. Mujeres que comienzan a liderar proyectos, a elevar la voz y hacerse ver, a mostrar su energía más yang, activa y combativa. Y, como no puede ser de otra manera, al mismo tiempo los hombres comenzamos a conquistar ese espacio misterioso de las emociones, la sensibilidad, el cuidado (y autocuidado), el aprender a aceptar que no podemos ser siempre los Soles Invictos que la sociedad nos exige, y poniendo nuestra energía en ir hacia dentro. La mujer se empodera en su “masculinidad”, el hombre en su “feminidad”, y el equilibrio natural se restablece, ¡que belleza!

Se acabaron las chorradas de que sentir o llorar es de débiles, de que si como hombre no puedes ajustarte plenamente al rol heredado del “cazador-recolector”, debes avergonzarte, teniendo que cargar con el peso de proveer a cualquier precio sin permitirte sentirte vulnerable, receptivo o triste cuando lo necesites, y permitiéndote darte a ti mismo aquello que necesites para recuperarte, sostenerte y nutrirte.

Como hombre, me ha costado mucho aceptar esto, y deseo de corazón poder hacer llegar este mensaje a otros hombres que, como yo, puedan sentirse identificados. ¡Es momento de abrazar nuestra parte más vulnerable chicos!, debemos conquistar eso que durante generaciones se nos ha tornado tan misterioso e incomprensible, ¡el mundo emocional!, ¡Se acabó para siempre la gilipollez de que los hombres somos de Marte y las mujeres de Venus!, nuestro hogar está allí donde ponemos el foco, y en estos tiempos de cambio, las mujeres conquistan Marte y los hombres Venus.

Desde la Psicoterapia Avanzada y el Coaching, especialmente desde el método Qilimbic, he podido experimentar lo profundamente sanador que puede llegar a ser como hombre, acceder a los espacios más escondidos y profundos, a rescatar a esos niños que por fin pueden permitirse sentir sin miedo, sabiendo que ahora, como adulto, estás ahí para acogerle, para explicarle que su sensibilidad es bella, y que amas y dignificas su emocionalidad con toda tu fuerza y sin miedo. 

“Como es adentro, es afuera”, que decían los egipcios. Estamos liberando generaciones de represión de lo masculino y lo femenino, el nuevo hombre maduro ama su emocionalidad, la cuida y la respeta. Y esto, como no puede ser de otra manera, acaba expresándose en el afuera con relaciones equilibradas, sanas, respetuosas y maduras, sea cual sea tu orientación sexual libremente elegida. Estamos creando el nuevo mundo a cada instante.

Y tú, ¿te atreves a abrazar tu sensibilidad? ☺

Desde mi parte más sensible y vulnerable, os mando un abrazo enorme.


Iván Martínez
Psicólogo y Coach emocional. Terapeuta Qilimbic.
Sesiones vía online

www.ivanmartinezterapeuta.com


 

03 junio, 2020

Más artículos

Compártelo