Qilimbic, el atajo a tu reconciliación

Yolanda Herrero Mor

equilibrio emocional, Qilimbic, reconciliacion

“Ayudar al otro a conocerse a sí mismo es llevarlo de la mano hacia su propia oscuridad. No sé si hay algo más amoroso que un ser humano puede hacer por otro ser humano.”
Laura Gutman

No sé lo que me hubiese costado en tiempo y dinero reconciliarme conmigo misma si sólo hubiese conocido el mindfulness como recurso para madurar mi ego. No te hablo de paliar el estrés y recuperar equilibrio mental y físico. Con el mindfulness, en ocho semanas de entrenamiento se consiguen mejoras significativas, me refiero a armonizar tu realidad interna a nivel profundo. La primera clave para la felicidad que te nombraba al principio, ¿recuerdas? Para mi son dos: armonizar tu relación interna, lo que viene a ser hacer las paces contigo, y vivir con presencia momento a momento. 

Intuyo que si solo me hubiese dedicado a meditar sin aplicar las enseñanzas de los maestros de la psicología transpersonal que antes hicieron ese camino, me hubiese costado mucho más en tiempo y esfuerzo hacer los clics mentales que me llevaron a la reconciliación.

En dinero, pues no sabría decirte. Bastante, pero sin duda la mejor inversión económica que he hecho en mi vida. Lo mío fue terapia de grupo con una psicóloga clínica que tenía un abordaje integral, más allá de lo académico, que a mi me fue muy bien.

Después de eso, mi formación como consultora supuso otro proceso de profundización en mi misma. Creo que fue lo que más me capacitó para empezar a ejercer. Cuanto más profundo voy en mi autoconocimiento, más lejos puedo acompañar a mis clientes en el suyo.

En este terreno tan subjetivo de como llegar a conocerse a uno mismo y madurar, cada vez soy más consciente de que todo son aproximaciones a la realidad. Interpretamos el mundo no como es, sino como somos. No hay una verdad absoluta más allá de tu propia conciencia. El camino a la reconciliación es una elección personal e intransferible. Un viaje del héroe. Una aventura épica, que cada uno tiene que transitar desde la perspectiva que en ese momento de su vida le resuene. Puede ser dar la vuelta al mundo sola con tu mochila a hombros o hacer un proceso de la mano de un profesional. A mi me vinieron muy bien las dos cosas en su momento. Cada día que pasa me agradezco más a mi misma haberlo hecho.

Cuando acabó mi formación como consultora, mi compromiso como acompañante de otros en ese viaje a su propia esencia, implicaba estudiar un montón de materias que quería seguir incorporando. En mi experiencia es fundamental, para que los cambios se mantengan en el tiempo, que el acompañamiento abarque todas las dimensiones del ser: cuerpo, mente , emoción y espíritu. Me preguntaba si alguien habría hecho ya el ejercicio de pasar por su filtro todas esas novedosas técnicas. Entonces apareció en mi vida Sara Forrellad.

Sara Forrellad es la creadora de Qilimbic, el método que fundamentalmente aplico en la consulta. Qilimbic compendia, con una metodología propia, recursos de la kinesiología, el tapping, EMDR, trance generativo, coaching, PNL, etc. Trabaja a nivel consciente e inconsciente la realidad interna de la persona, a través del cuerpo, la emoción, la mente y el espíritu.

Cuando el proceso de reconciliación se limita a tener una conversación consultante-consultor, estamos activando sólo la parte cognitiva del cerebro. Esto nos permite entender y poner en contexto nuestro conflicto. Pero cuando el conflicto persiste, porque entender lo que nos pasa no es suficiente
para hacer las cosas de otra forma, necesitamos ir más allá.

Los impactos emocionales no procesados, son los que anclan la experiencia que generó el patrón disfuncional. Son los que perpetúan la herida. Necesitamos gestionar la mochila emocional que contiene esos impactos, junto con el reflejo que esas emociones tienen en el cuerpo, para poder liberarnos de esa carga, actualizar el programa mental y acceder a nuevos recursos.

Qilimbic combina potentes herramientas de liberación emocional que activan la parte del sistema nervioso y energético donde se encuentran los impactos emocionales que no han podido ser procesados. Los libera de forma definitiva, integrando todo el aprendizaje de forma consciente.

Las técnicas ayudan a la persona a entrar en coherencia, cuando trabajamos con lo que hay a nivel mental, emocional y corporal. Liberada de ese velo emocional que empaña su visión de las cosas, la persona empieza a ver con más claridad el conflicto y conecta con la sabiduría interna que le permite gestionar mejor su presente.

Recuerdo una clienta que se había separado con un niño pequeño y tenía que firmar un convenio de custodia compartida que para ella era injusto. Su resentimiento por las circunstancias que le llevaron a la separación, empañaban su visión a la hora de llevar adelante la negociación. Fuimos trabajando las escenas que venían a su mente cuando le invitaba a conectar con el conflicto. De ahí salía su rabia, su ira. La pudo nombrar, conectar con la parte de su cuerpo donde se reflejaba y a través de las técnicas, fuimos liberando esa emoción exacerbada. Aquella emoción que le arrastraba, tenía mucho que ver con una herida que la ruptura le había dejado en carne viva. 

Poco a poco en la sesión fue conectando con la calma y la aceptación. No era yo la que le decía que necesitaba ver aquello con más temple. Era ella la que se abría a otras posibilidades que la emoción desbordada no le dejaba ver. Fue ella la que cayó en la cuenta de que quizás las condiciones que le proponía la abogada de su ex-marido no fuesen tan descabelladas. De repente conectó con una calma, que le ayudó a encauzar aquello de la mejor forma.

Algo que me gusta mucho de Qilimbic es que minimiza la proyección del acompañante. Es la persona la que conecta de forma natural con sus propios recursos. A veces se los señalo porque no los ve, pero sólo hago eso, apuntar a sus propias tomas de consciencia. Las que emergen al liberar la emoción que le ata a su conflicto interno. 

Qilimbic además permite trabajar, tanto los acontecimientos vitales que dejaron huella, como aquellos patrones inconscientes que se gestaron alrededor del nacimiento o heredamos de nuestros ancestros.

Es importante resaltar que para hacer el ejercicio de autoindagación que Qilimbic propone, la persona debe estar en condiciones físicas y mentales para poder hacerlo. En el caso de dolencia física o mental, es importante que la persona recurra en primera instancia al profesional sanitario especializado. En ningún caso estas sesiones sustituyen a ningún tratamiento o indicación que le haya dado al consultante un profesional sanitario sobre su salud física o mental, y siempre hago hincapié en la importancia de seguir los tratamientos e indicaciones del profesional sanitario que le esté tratando. 

Si ves que por tus propios medios no eres capaz de hacer las paces contigo, reconciliarte y conciliar, que sepas que hay recursos muy eficaces para conseguirlo. Ahorrarás tiempo, salud y disgustos.

Es un camino para valientes. Para héroes que vuelven a casa, a su esencia, llenos de recursos que estaban ocultos bajo el gran conflicto de sus vidas.

Fragmento del libro “Conciliar o reventar” Autora: Yolanda Herrero Mor. 

Disponible en Amazon. Más información en: https://vivirmindfulness.com/conciliar-o-reventar



Yolanda Herrero Mor
Profesional Master Qilimbic
vivirmindfulness.com

 

16 junio, 2020

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