Respira

Laura Sánchez

Estrés, Qilimbic, Respiración, Estrés, Respiración

Nos sentimos agobiados en nuestro día a día, sobrepasados por lo que consideramos obligaciones, trabajo, niños, la casa, estar guapa, ser fuerte, duro, impasible ante las emociones, ayudar a otros, complacer a la familia y todo eso sin respirar.

Cuando nuestras emociones nos ahogan, tendemos a dejar de respirar como si estuviésemos bajo el agua, rompiendo nuestro flujo interno, disociando la mente del cuerpo.

Como ratones en nuestra rueda, todo el día corriendo, creyendo que avanzamos, sin pararnos a contemplar que seguimos en el mismo lugar, atrapados en la jaula que nos hemos creado. Distanciándonos de nuestras emociones, creyendo que así pensamos mejor, que todo es más fácil.

Al dejar de respirar la mente se nubla sin poder pensar ni sentir. Como autómatas vamos por la vida intentando escapar de ese encuentro inevitable con nuestras emociones, haciendo crecer esa carga que nos acompaña.

Respira, permitiendo que el aire entre en ti, como un maestro de la sutileza que va depositando poco a poco cada molécula en tu cuerpo, haciéndote sentir como tu sangre fluye, tus pulmones se expanden, recuperando el latido de tu corazón, la mente y el cuerpo se van relajando, recuperando la sincronía, la claridad mental permitiéndonos mover por la vida en sinceridad con nosotros mismos.

La mente puede ser engañosa. Las emociones nos conectan con la verdad de nuestro ser, a través de la respiración creamos la conexión entre lo que pensamos y sentimos, surgiendo nuestra sabiduría Interior, desvelando lo que la mente no quiere ver, para que al volver a salir el aire sea en expansión hacia la coherencia.

Él sufrimiento es la lucha de mantener esta dualidad, esta desconexión con nuestro ser, intentando ocultar a la mente la verdad.

Respirar es el primer paso hacia la coherencia. Inspira, contempla preguntándote, ¿Esta es la vida que quiero? ¿Decido según mis necesidades, mis deseos, ilusione o me perdí en los demás? ¿Qué es aquello que temes ver y por qué? Expira recuperando tu esencia, sabiendo qué es lo que realmente quieres.

Qilimbic te ayuda en este proceso de contemplación, conectando con tus emociones, sosteniéndote con amor y sin juicios, ayudándote a liberar, poco a poco a tu ritmo, todo eso que no te deja avanzar, dejando que entres en coherencia para que al respirar te expandas con la vida, pudiendo disfrutar del presente, siendo quién realmente eres. 


Laura Sánchez
Profesional Qilimbic


22 febrero, 2021

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