Las emociones

Laura Sánchez

emociones

Es complejo ver cuál es la emoción que nos limita, pues no sólo es una, ¿cómo empezó? ¿Cuál fue la primera? a mi forma de ver la primera y más potente podría ser el miedo esa emoción que se integra a nivel celular anclándose en lo más profundo de nuestro ser.

Puede ser adquirida, por vivencias y también un patrón del clan que viene desde muy atrás, de la cultura religión etcétera.

Cómo nuestros padres a nosotros, nosotros a nuestros hijos vamos formando una cadena educando desde el miedo, siguiendo ese patrón aprendido.

Desde pequeños, nos suelen educar con las herramientas que conocen, padres, tutores, personas de autoridad que en realidad están como tú,  perdidos, asustados, con inseguridades que arrastran desde la infancia, sin saber gestionar las emociones y nos llevan a usar las mismas herramientas, castigo, amenazas, chantaje emocional.

El miedo como todas, es una emoción necesaria, nos protege, alerta, nos ayuda a sobrevivir, pero cuando se distorsiona se instala como una semilla que crece y se ramifica en otras emociones como la culpa, porque hacer Lo que quieres implica que otros se enfaden pasando a ser malo por no querer complacer a otros, sintiéndote culpable.

La culpa te va anulando, perdiéndote en los demás porque quiero ser bueno, aceptado, empiezas a creer que no lo mereces, ese pensamiento hace que te ocurran cosas que lo confirman, empiezas a sentirte rechazado por los demás y por ti mismo pues ellos solo te reflejan lo que realmente piensas de ti.

La culpa se ramifica en desamor, no merezco ser amado, ni amarme a mí mismo, bloqueando cualquier expresión de amor, perdiendo la capacidad de recibir, de vivir en abundancia.
El desamor se va ramificando en falta de autoestima, castigando te mentalmente por cada cosa que haces o decisión que tomas, repitiéndose esas voces que te juzgaban, haciéndolas propias, pudiendo llegar al castigo físico no dándote los cuidados que necesitas porque no los mereces. Puede ser algo inconsciente, pues todo se enmaraña sin casi poder apreciarlo, viviéndolo como una normalidad de la que haces tu realidad.

Sientes que los demás no te quieren porque tú dejaste de querer te al sentirte culpable, no merecedora, menos que los demás y todo eso se va ramificando en rabia hacia otros pero en realidad es hacia ti, empiezas a culpar, a juzgar a los demás, todos tus juicios internos lo reflejas en los demás sintiendo resentimiento, convirtiéndonos en una sociedad de madejas enmarañadas que no saben gestionar las emociones conectadas unas con otras creando una gran red  de maraña.

Cada madeja que se desenmaraña ayuda  a los de su alrededor y así sucesivamente liberando esa red, eso conlleva un tiempo de romper patrones y crear nuevos.

Puedes dejar de educar así pero aún no te sientes con nuevos recursos. Algunos desisten en el intento, esto no funciona, lo de mi padre funcionaba mejor, volviendo a la maraña, otros aunque no tienen nuevos  recursos sienten con fuerza que esa no es la forma más adecuada, que tiene que haber algo mejor, permaneciendo en ese terreno sin explorar, la mayor parte del tiempo perdidos en una dualidad aunque se mantienen y pueden ir descubriendo nuevos recursos.
si seguimos en esa maraña de no merecimiento, damos nuestro poder a cualquier figura de autoridad que nos quiera manipular a través del miedo porque aunque pensemos que ya somos adultos, nuestro niño interior reacciona como tal, temiendo ser juzgado, rechazado, no amado, dejándose manipular aun negándose lo asimismo.

Qilimbic, tiene estrategias específicas para poder ver desde dónde empezar a tirar de la madeja de forma suave y delicada, sin crear nudos, sin forzar ni tensar, volviendo a dar forma y sentido a todo ese embrollo, pudiendo ver con claridad por qué, el cómo  de todo lo sucedido, equilibrando y liberando toda esa ramificación emocional desde la coherencia y el amor.

Desde ese lugar podemos comprender que nadie es culpable, que todos cometemos errores que nos ayudan a avanzar y lo hacemos lo mejor posible con los recursos que tenemos, al igual que esas personas de autoridad y que cada situación vivida, ha sido un enorme aprendizaje, pudiendo deshacer los nudos del camino, los malos entendidos y estratégicamente  va soltando la madeja creando una nueva forma con estructura, resistente y a la vez suave, firme y calidad, transformando eso que antes veíamos como imperfecciones o debilidades, en un enorme potencial , con recursos para comenzar un nuevo camino, libres de tensiones, nudos y marañas recuperando nuestro poder. 

Laura Sánchez
Profesional Máster QILIMBIC



16 febrero, 2022

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